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¿Influyen los Químicos de mi Casa en el Embarazo?

Productos de limpieza

Si bien algunos productos de limpieza para el hogar contienen disolventes, existen muchas alternativas seguras. Se recomienda a las embarazadas leer las etiquetas con atención y abstenerse de usar los productos cuyas etiquetas indican que son tóxicos (por ejemplo, algunos limpiadores de hornos).

Los productos que contienen amoníaco o cloro por lo general no son nocivos para el bebé durante el embarazo, aunque sus olores pueden producir náuseas. Se recomienda a las embarazadas abrir las ventanas y puertas y usar guantes de goma cuando utilicen estos productos. No se debe mezclar nunca productos a base de amoníaco con productos que contienen cloro, ya que esta combinación produce gases peligrosos para todas las personas.

Las embarazadas preocupadas por los riesgos de los limpiadores comerciales o aquellas a las que molestan los olores pueden utilizar otros productos seguros y naturales. Por ejemplo, el bicarbonato sódico puede utilizarse como limpiador en polvo para cepillar superficies grasosas, ollas y cacerolas, pilas, bañeras y hornos. Una solución de vinagre y agua puede limpiar eficazmente muchas superficies como las encimeras.

Repelentes de insectos

Los especialistas en salud también han expresado cierta preocupación acerca del uso de repelentes para insectos durante el embarazo. Los repelentes para insectos que contienen dietiltoluamida (DEET), es uno de los más eficaces para evitar las picaduras de insectos, pero aún no se ha determinado si es seguro durante el embarazo. Por esta razón, se recomienda a las embarazadas no aplicarse DEET sobre la piel sino sobre los calcetines, los zapatos y la ropa, en pequeñas cantidades y utilizando guantes o un aplicador para evitar el contacto con los dedos de la mano.

Pinturas

Los disolventes orgánicos son productos químicos capaces de disolver otras sustancias. Algunos de los disolventes orgánicos más comunes son los alcoholes, los desengrasantes, los diluyentes de pintura y quitaesmaltes. Las lacas, tintas de serigrafía y pinturas, también contienen estas sustancias químicas. Se ha demostrado que las mujeres que están expuestas a disolventes en su trabajo, durante el primer trimestre del embarazo, tienen una probabilidad 13 veces mayor que las mujeres no expuestas, de tener un bebé con algún defecto de nacimiento importante, como espina bífida (columna vertebral abierta), pie zambo, defectos del corazón y sordera. En este estudio participaron operarias, técnicas de laboratorio, artistas, diseñadoras gráficas y trabajadoras de imprentas.

Otros estudios han comprobado que las mujeres que trabajan en fábricas de semiconductores y que están expuestas a altos niveles de éteres de glicol, otro tipo de disolventes, tienen casi el triple de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que las mujeres no expuestas. Los éteres de glicol también se utilizan en trabajos de fotografía, tinturas y serigrafía. Se recomienda a las mujeres que trabajan con disolventes y a las que realizan artesanías en casa, reducir su exposición asegurándose de que su lugar de trabajo esté bien ventilado y usando el equipo protector adecuado, como guantes y mascarilla. Además, no deben comer ni beber nunca en su lugar de trabajo.

Insecticidas

Se recomienda a las embarazadas evitar el contacto con los pesticidas siempre que sea posible. No se ha comprobado aún que la exposición a pesticidas a los niveles comúnmente utilizados en el hogar represente un riesgo para el feto. No obstante, todos los insecticidas son en cierta medida tóxicos y algunos estudios sugieren que los altos niveles de exposición podrían contribuir a la ocurrencia de abortos espontáneos, partos prematuros y defectos de nacimiento. Ciertos pesticidas y otras sustancias químicas, poseen ciertas cualidades similares a las del estrógeno llamadas disruptores endocrinos, que, según algunos científicos, podrían incidir en forma negativa en el desarrollo del sistema reproductor del feto.

Las embarazadas pueden reducir su exposición a los pesticidas utilizando productos menos tóxicos como el ácido bórico (en la forma azul que se vende en las ferreterías). En el caso de que la casa deba ser fumigada, se recomienda que las embarazadas tomen las siguientes precauciones:

  • Pedir a otra persona que se encargue de aplicar las sustancias químicas y permanecer alejada del área la cantidad de tiempo indicada en el envase o hasta que hayan desaparecido los olores.
  • Retirar alimentos, platos y utensilios del lugar antes de la aplicación del pesticida. Luego, pedir a alguien que abra las ventanas y lave todas las superficies utilizadas para preparar los alimentos.
  • Cerrar todas las ventanas y apagar el aire acondicionado cuando los pesticidas se utilizan al aire libre, para que los gases no se introduzcan en la casa.
  • Usar guantes de goma al cuidar del jardín, para evitar el contacto de los pesticidas con la piel.