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Ecografía de Detalle

La posibilidad de tener un hijo con una malformación, en cualquier embarazo y a cualquier edad materna es del 5%. Por lo tanto a toda gestante se le debería hacer una Ecografía de Detalle para buscar malformaciones fetales, entre la semana 20 y 23 de embarazo (quinto mes)

¿Qué es una Ecografía de Detalle o de Tercer Nivel?

Los últimos equipos con implementación de tecnología avanzada permiten captar imágenes de excelente resolución. Si estos son manejados por un especialista entrenado y experimentado en Ecografía de Nivel III, es posible detectar algunas malformaciones fetales Y síndrome de Down o similares.

En la Ecografía de Tercer Nivel o de Detalle, se comprueba La existencia de todos los órganos fetales, y se descartan anomalías en la estructura anatómica.

En el caso desafortunado de encontrar malformaciones, el especialista en medicina materno fetal informa a los padres de las posibles consecuencias y los métodos que existen para ampliar o confirmar el diagnóstico.

¿Es Segura esta Prueba para el Bebé y para Mí?

La ecografía tiene una reputación excelente. Sus resultados son muy buenos y se considera como herramienta imprescindible en la evaluación de todos los embarazos.

Como se trata de sonido que se emite y se recoge (algo así como el eco al gritar sobre una pared) y no de radiación, es inocua para el bebé.

Los estudios científicos y la experiencia de muchos años han demostrado que no induce malformaciones, o produce efectos nocivos sobre los bebés.

¿En Quienes está Indicada?

  • En toda mujer embarazada que desee saber que su hijo nacerá libre de malformaciones fetales
  • Pacientes con riesgo de malformaciones fetales, o alteraciones cromosómicas (como el síndrome de Down o similares): edad materna mayor a 35 años al momento del parto, antecedentes de síndrome de Down, antecedente de malformación fetal en embarazos previos, defectos congénitos en los padres, consumo de fármacos con riesgo potencial de malformar al bebé.
  • Infecciones maternas durante la gestación.
  • Si no se ha realizado durante el embarazo las pruebas de translucencia nucal y marcador bioquímico para búsqueda de alteraciones genéticas, cardiopatía o defecto del tubo neural en el bebé.
  • Sospecha ecográfica de malformación fetal.
  • Enfermedad materna que pueda incrementar el riesgo de malformación fetal: diabetes, enfermedades autoinmunes (Lupus eritematoso sistémico, síndrome antifosfolípido), displasia ósea, etc.
  • Embarazos gemelares. Este tipo de gestaciones tiene más riesgo de malformaciones y alteraciones genéticas.