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Cambios Fibroquísticos de los Senos

El antiguo término Enfermedad Fibroquística del seno desapareció al entender que los cambios se debían a una reacción exagerada de las mamas a los ciclos de las hormonas del ovario, que dichos cambios son un estado fisiológico y no patológico y que, en general no constituyen una lesión precancerosa.

Se presentan por etapas: la primera, caracterizada por dolor premenstrual, localizado en los cuadrantes externos del seno y en la prolongación axilar, frecuente en mujeres de 25 a 35 años.

La segunda se presenta con múltiples nódulos de 2 a 10 mm. Con dolor intenso e hipersensibilidad al contacto. La tercera es la fase quística que puede aparecer poco a poco o en forma súbita. Las manifestaciones suelen progresar y empeorar hacia la menopausia.

Los síntomas más frecuentes son el dolor fuerte en los días previos de la menstruación, que puede propagarse a los hombros y brazos o la espalda, con pesadez, ingurgitación y aumento de la densidad del seno; en ocasiones hay secreción por el pezón.

Si al examen físico se palpa un quiste, la solución es puncionarlo y evacuar el contenido. Si reaparece se vuelve a puncionar y si reincide lo mejor es extirparlo. El quiste no se considera una enfermedad.

Cuando existe una masa dominante la conducta apropiada es una biopsia aspirativa por punción con aguja. Las biopsias abiertas se harán sólo en casos muy especiales.

Manejo de la Paciente con Cambios Fibroquísticos

Una exploración física cuidadosa, que descarte la presencia de un cáncer, mejora el 85% de los síntomas y el dolor. El dolor no es psicológico, pero mejora al saber que no hay nada grave.

Limite la ingesta de cafeína, chocolates, bebidas “cola” así como las grasas, fritos, mantequillas y mayonesa. Aumente el consumo de hojas verdes y frutas que son ricas en vitaminas A, E y complejo B. Se han utilizado tabletas con estas vitaminas, pero los resultados no son confiables.

Use un sostén adecuado que impida que cuelguen los senos y aplique hielo, para aliviar el dolor, pero si el dolor es intenso, tome un analgésico común o antinflamatorio (acetaminofen, ibuprofeno, diclofenaco, piroxicam, etc).

No existe evidencia clínica de que los diuréticos, usados antes de la menstruación, sean útiles.

Los anticonceptivos con baja dosis de estrógenos pueden ser útiles en algunas pacientes jóvenes. La terapia hormonal de sustitución en menopáusicas puede agravar el dolor, pero esta respuesta es individual en cada persona.

En algunos casos el médico poda utilizar algunos medicamentos como:

  • bromocriptina es útil en algunas pacientes, especialmente con secreción por el pezón, pero tiene efectos colaterales intensos y reacciones con los diuréticos y antihipertensivos.
  • tamoxifeno es un antagonista de los estrógenos que puede aliviar el 75% de las pacientes. No se debe utilizar durante el embarazo o los sangrados uterinos.