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El embarazo: síntomas, cuidados y etapas del desarrollo fetal

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NOTICIA GESTAMOS LABORATORIO COLOMBIA

El embarazo es el periodo que pasa desde la concepción hasta el nacimiento del bebé. Abarca aproximadamente 9 meses, aunque los especialistas prefieren contabilizar la gestación por semanas.

Puesto que se desconoce el momento exacto de la implantación del embrión en el útero, se considera que el embarazo se inicia con la última menstruación de la mujer. A partir de este momento, pasarán 40 semanas de desarrollo fetal hasta el parto.

Durante todo este tiempo, la mujer experimentará numerosos cambios físicos y emocionales como consecuencia de las variaciones hormonales. Estos cambios darán lugar a diferentes síntomas en función de la etapa del embarazo.

Síntomas de embarazo

Los síntomas de embarazo que experimenta cada mujer pueden aparecer en momentos distintos y con mayor o menor intensidad en función de las condiciones de cada una. De hecho, hay quienes sienten cambios en su organismo desde los primeros días y quienes no notan nada diferente hasta un estadio más avanzado del embarazo.

La ausencia de menstruación por la interrupción de los ciclos menstruales y el aumento de peso a medida que avanza la gestación es algo común en todas las embarazadas. Otros síntomas comunes son los siguientes:

• Náuseas y vómitos en el primer trimestre.

• Hinchazón y pesadez en abdomen, piernas, cara y pies, más pronunciados en los últimos meses.

• Cansancio, sueño y fatiga.

• Ganas frecuentes de orinar.

• Mayor retención de líquidos.

• Cambios en la forma, sensibilidad y tamaño de pechos y pezones. Estos cambios se producen en miras de la futura lactancia materna.

• Mayor sensibilidad olfativa, aumento del apetito y aparición de antojos.

• Aparición de estrías debido al crecimiento abdominal.




Éstos son síntomas generales del embarazo, pero la variación de hormonas puede afectar de forma diferente en cada embarazada y derivar en síntomas distintos.




Desarrollo del feto

La implantación embrionaria suele tener lugar alrededor de la cuarta semana de embarazo. En este momento, el embrión es un disco circular de unos 2 mm.

Durante el segundo mes empieza la organogénesis: se forman la médula espinal, el cerebro, el corazón, el intestino y la piel. También aparecen los ojos, las orejas, la nariz y el labio superior.

En el tercer mes de embarazo termina el periodo embrionario y comienza la etapa fetal. El embrión pasa a denominarse feto exactamente a las 10 semanas, cuando mide unos 8 cm.

Aunque el feto empieza a moverse dentro del útero en una etapa previa, la madre no podrá sentirlo hasta aproximadamente el cuarto mes de embarazo, momento en el que mide unos 15 cm. En el sexto mes, el feto alcanza los 32 cm, ya abre los ojos y puede percibir la luz. También aparece el cabello, así como los pelos de las cejas y las pestañas.

En este momento, el feto empieza a desarrollar un determinado patrón de actividad y sueño. La madre puede percibir como el feto responde a los ruidos fuertes y a la música, moviéndose con energía gracias al desarrollo de los músculos.

Los pulmones se desarrollan por completo en el séptimo mes de embarazo. También se empieza a acumular la grasa en el feto, lo cual le permitirá regular su temperatura corporal de forma autónoma después del nacimiento.

En el octavo mes, el feto aumenta su peso de forma considerable. Crece hasta los 42 cm y se limita su capacidad de movimiento. Además, se forman las neuronas olfativas en el cerebro y el feto comienza a percibir los olores fuertes.

En el último mes de embarazo, el feto desciende por la pelvis y encaja su cabeza en ella. Todos sus órganos ya funcionan de manera autónoma y se encuentra preparado para nacer.

Ecografías

La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en la emisión de ultrasonidos por una sonda. Los ultrasonidos penetran en la piel, gracias a la utilización de un gel acuoso, y permiten llegar a la visión del feto, la cual sale reflejada en el ecógrafo.

Ésta es una de las pruebas más importantes durante el embarazo. De hecho, es necesario realizar varias ecografías a lo largo de la gestación para asegurarse de que todo está correcto y que el feto sigue su evolución normal.

Existen dos modos de realizar las ecografías:

La ecografía transvaginal se realiza durante el primer trimestre de gestación y, aunque resulta más molesta para la mujer, también permite conseguir imágenes con más detalles. La ecografía abdominal se realiza en el segundo y tercer trimestres del embarazo. Normalmente, se aconseja acudir a la consulta con la vejiga llena para mayor nitidez de la imagen.

La ecografía permite llevar un exhaustivo control del embarazo, ya que permite conocer parámetros como los siguientes: el sexo masculino o femenino del futuro bebé, la posición en la que se encuentra el feto, la cantidad de líquido amniótico, la evaluación de la placenta, la presencia de anomalías morfológicas, etc.




Rutinariamente se realizan tres ecografías a lo largo del embarazo, una por cada trimestre. En concreto, lo más usual es hacer una ecografía en las semanas 12, 20 y 36. No obstante, es posible hacer más ecografías si así lo desea la mujer o lo indica el médico.

En la actualidad, además de la clásica ecografía en dos dimensiones, existen las ecografías 3D y las ecografías 4D, que permiten obtener una imagen más realista del feto.

Dieta durante el embarazo

Es fundamental controlar la alimentación durante el embarazo para que el feto reciba los nutrientes necesarios y pueda desarrollarse con normalidad.

La dieta debe ser variada y equilibrada. Además, es aconsejable que incluya alimentos como los siguientes:

• Leche y productos lácteos para el aporte de calcio.

• Frutas y verduras, crudas (lavadas previamente) y cocinadas, que aporten vitaminas como el ácido fólico.

• Pan integral y cereales ricos en fibra.

• Carnes y pescados con bajo contenido calórico, los cuales aportan hierro, ácidos grasos omega-3, etc.

Además, es recomendable reducir el consumo de productos con elevado contenido en grasas saturadas, bebidas gaseosas y cafeína.

Quedan totalmente prohibidas las bebidas alcohólicas y otras sustancias nocivas como el tabaco, que podrían poner en riesgo el embarazo y/o afectar gravemente a la salud del futuro bebé.




También es muy importante prestar atención a los alimentos que no deben consumirse con el fin de evitar la infección por toxoplasmosis o listerosis. Por tanto, durante el embarazo no será posible tomar carnes, pescados y mariscos crudos, huevos poco cocidos, queso no pasteurizado, etc.

En caso de padecer alguna anomalía específica como, por ejemplo, diabetes, sobrepeso o anemia, es aconsejable consultar con el médico si hay que llevar alguna dieta especial.

Complicaciones

El embarazo es un estado especial del organismo de la mujer, el cual sufre muchos cambios y, por tanto, en ocasiones pueden resultar algunas complicaciones no deseadas que comprometen la gestación.

Los controles ginecológicos pretenden diagnosticar cualquier riesgo en el fetoa medida que avanza el embarazo. Sin embargo, no siempre es posible evitar que tenga lugar un aborto u otra alteración en la evolución gestacional normal.

Algunos ejemplos de situaciones complicadas relacionadas con el embarazo son las siguientes:

• Preeclampsia: alteración caracterizada por la elevada tensión arterial.

• Placenta previa: hace referencia a la posición baja de la placenta, situada al lado del cuello uterino o cubriéndolo.

• Problemas con el líquido amniótico: oligohidramnios, polihidramnios o pérdida de líquido amniótico.

• Parto prematuro: parto antes de la semana 37.

• Complicaciones en el bebé: bajo peso al nacer, malformaciones en el feto, muerte fetal, etc.

Para evitar en la medida de lo posible estos riesgos, es fundamental seguir las indicaciones del médico en cuanto a los cuidados en el embarazo y estar alerta ante señales como el dolor fuerte o el sangrado abundante.

Abortos

La pérdida gestacional o aborto tiene lugar cuando el feto o el útero de la mujer presentan complicaciones más graves que no permiten el desarrollo embrionario.

Estos son algunos tipos de aborto que pueden suceder en la mujer embarazada, la mayoría de ellos durante el primer trimestre:

• Aborto espontáneo: pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación.

• Embarazo bioquímico: la prueba de embarazo es positiva porque hay implantación del embrión y un aumento de la hormona beta-hCG, pero éste se pierde de forma muy temprana.

• Embarazo anembrionado: se desarrolla el saco gestacional sin embrión en el interior. La prueba de embarazo da positiva, pero no hay desarrollo fetal y, por tanto, hay que hacer un legrado.

• Embarazo molar: es algo poco habitual. Se trata de una enfermedad trofoblástica gestacional y no de un verdadero embarazo.

• Embarazo ectópico: el embrión implanta fuera del útero, como en la trompa o el ovario, lo que puede llegar a afectar a otros órganos. Es necesario interrumpir el embarazo para no provocar mayores daños.

A pesar de todo esto, cabe destacar que el aborto es algo bastante habitual y no siempre se relaciona con problemas de fertilidad. Una mujer que haya tenido un aborto podrá llevar a término un siguiente embarazo sin problemas.

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