Centro Médico Javeriano Calle 43 No 4-26 Consultorio 305-309-310-311-312 Ibagué

+57(8)2655176 - 2662700 - 2668784

La fecundación in vitro (FIV): ¿Qué es?

Inicio / Temas de Interés

NOTICIA GESTAMOS LABORATORIO COLOMBIA

La fecundación in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida de alta complejidad utilizada en todos los centros de fertilidad para ayudar a las parejas o mujeres solas que presentan dificultad para conseguir un embarazo.

El éxito de este tratamiento depende de muchos factores, pero la edad de la mujer es uno de los más importantes. También influirá que los espermatozoides masculinos tengan buena calidad. Debido al coste de la medicación hormonal y toda la tecnología utilizada para hacer una FIV, el precio total de esta técnica de reproducción asistida resulta bastante elevado.

Definición de la fecundación in vitro

La fecundación in vitro es un tratamiento de fertilidad que consiste en extraer los óvulos de los ovarios de la mujer mediante punción folicular y, a continuación, fecundarlos en el laboratorio con los espermatozoides del varón. Seguidamente, se observa la evolución de los embriones en cultivo hasta que se transfieren al útero de la futura madre a fin de lograr el embarazo.

En función de la técnica utilizada para fusionar los gametos (óvulo y espermatozoide) y dar lugar a un embrión, se distinguen los siguientes tipos de FIV:

• FIV convencional se ponen en la misma placa de cultivo los óvulos y los espermatozoides a la espera de que sean capaces de fusionarse por sí solos.

• ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides) el espermatozoide es introducido directamente en el interior del óvulo a través de una microinyección.

Realizar uno u otro método dependerá de las condiciones de infertilidad de cada pareja, así como de las preferencias de cada centro de reproducción asistida. En cualquier caso, los pasos previos del tratamiento en ambos tipos de FIV son los mismos y en Gestamos contamos con todos los tratamientos para que tu embarazo sea un éxito.

Diferencia de la FIV con la inseminación artificial

La inseminación artificial (IA) es otra técnica de reproducción asistida más sencilla que la FIV. La IA consiste en introducir el semen del varón en el interior del útero de la mujer y dejar que la fecundación se produzca de manera natural.

Por tanto, la FIV es más compleja y requiere más pasos durante todo el tratamiento, incluso una pequeña intervención quirúrgica para extraer los óvulos en la punción folicular. A pesar de esto, la probabilidad de embarazo es mayor en la FIV que con la IA, por lo que suele ser la técnica aplicada en un mayor número de casos.

¿Cuándo se necesita hacer la FIV?

Son varias las situaciones de esterilidad que pueden llevar a una pareja a necesitar la técnica de FIV para poder conseguir el embarazo. La infertilidad puede deberse tanto a problemas masculinos como femeninos o incluso por una combinación de ambos.

Infertilidad masculina

Ante casos moderados o graves de infertilidad masculina, se puede recurrir a la fecundación in vitro para intentar conseguir el embarazo:

• Oligozoospermia

• Teratozoospermia

• Astenozoospermia

• Criptozoospermia

• Combinación de varias alteraciones: oligoastenoteratospermia

Infertilidad femenina

En la mujer, generalmente se presentan complicaciones en los siguientes puntos:

• Problemas de ovulación causados por factor endocrino ovárico

• Factor tubárico

• Factor uterino

• Factor cervical

• Endometriosis

Requisitos para FIV

Para poder aplicar la fecundación in vitro es necesario que la mujer sea capaz de producir óvulos. Además, es necesario que no tenga problemas o anomalías uterinas que impidan la implantación del embrión o la evolución de la gestación.

En el caso del hombre, los requisitos varían en función del tipo de FIV que vayamos a realizar. Si la calidad seminal lo permite, es decir, si tiene un REM(recuento de espermatozoides móviles) de entre 1 y 3 millones/ml, se realizará generalmente la FIV convencional. Si por el contrario, el esperma tiene problemas graves de movilidad, morfología o concentración, se escogerá la ICSI.

Cuando las muestras de semen no proceden de eyaculado, como es el caso de una biopsia testicular, también se requiere hacer una ICSI, ya que su calidad suele ser muy baja. Lo mismo ocurre con el semen congelado o los óvulos vitrificados.

En cualquier caso, aun cumpliéndose los requisitos para la FIV convencional, hay clínicas de fertilidad que prefieren realizar la ICSI, ya que genera mayor efectividad.




Por otra parte, si la mujer tiene una reserva ovárica disminuida y no es posible obtener óvulos maduros, puede realizar la FIV con óvulos de donante.

También es posible realizar la FIV con semen de donante en casos de azoospermia o ausencia de pareja masculina, e incluso la FIV con doble donación, es decir, con óvulos y espermatozoides donados.

x¿En qué consiste la fecundación in vitro?

El proceso de FIV es complicado, ya que son varios los pasos por los que se debe pasar para lograr el éxito final del tratamiento. Los vamos a comentar uno a uno a continuación:

Estimulación ovárica controlada: la mujer recibe medicación hormonal durante aproximadamente 10 días para estimular la producción de óvulos y poder obtener así un mayor número de ellos. Además, esta medicación permite controlar el momento de la ovulación, aumentando así las probabilidades de que los óvulos obtenidos sean maduros y aptos para la fecundación.

Punción ovárica o folicular: es la intervención quirúrgica en la que se extraen del ovario los óvulos maduros. Se realiza por aspiración, dura unos 20-30 minutos y requiere anestesia.

Recogida y preparación del semen: se recoge la muestra del varón generalmente por masturbación aunque también puede obtenerse por aspiración de epidídimo o biopsia testicular. A continuación, el esperma pasa por un proceso de capacitación espermática que hará que los espermatozoides sean capaces de fecundar y dar lugar al embrión.

Fecundación: óvulo y espermatozoide se fusionan, ya sea por ellos mismos (FIV convencional) o mediante la microinyección (ICSI).




Cultivo de los embriones: una vez el óvulo ha sido fecundado, se dejan los embriones en un incubador específico que mantiene las condiciones óptimas de desarrollo embrionario. Se observa su evolución hasta la transferencia, que podrá realizarse en día 3 o en día 5-6 de desarrollo.

Preparación endometrial: la mujer recibe estrógenos y progesterona para que su endometrio (capa uterina donde implantan los embriones) tenga el aspecto y grosor adecuados para favorecer la implantación.

Transferencia de embriones: se escogerá el o los embriones de mayor calidad y se transferirán al útero de la futura madre a la espera de que se produzca la implantación y se inicie con ello el embarazo. Aunque se recomienda transferir un solo embrión, en España está permitido hasta un máximo de 3 embriones.

Congelación de embriones: los embriones sobrantes no transferidos que tengan buena calidad son criopreservados por el método de vitrificación para su uso posterior.

Prueba de embarazo: unos 14 días después de la punción folicular, la mujer podrá realizar el test de embarazo que detecta la hormona beta-hCG, producida desde la implantación embrionaria.




Resultados y probabilidades de éxito

Como en todas las técnicas de reproducción asistida, el éxito del tratamiento se mide en función de varios factores, siendo la edad de la paciente uno de los más influyentes.

Los especialistas han logrado estipular ciertos parámetros de éxito del tratamiento de FIV. Son los siguientes:

• Un 40% en mujeres menores de 35 años.

• Entre un 27-36% en mujeres de 35 a 37 años.

• Entre un 20-26% en mujeres de 38 a 40 años.

• Entre un 10-13% en mujeres mayores de 40 años.

Cuando hablamos y comparamos tasas de éxito entre distintas técnicas o entre distintos centros reproductivos es importante tener en cuenta qué entendemos por éxito, pues hay veces que los resultados se dan en probabilidad de embarazo, probabilidad de parto, probabilidad de niño sano en casa, etc.

El éxito real de la FIV hace referencia al nacimiento de un niño sano y no únicamente al hecho de lograr el embarazo, ya que desgraciadamente no todos los embarazos son evolutivos.




Ventajas y desventajas

Al igual que ocurre con otras técnicas reproductivas, como la inseminación artificial, la fecundación in vitro tiene unas ventajas y unos inconvenientes. Los resumimos a continuación:

Ventajas de la FIV

Las principales ventajas de la fecundación in vitro son las siguientes:

• Elevadas tasas de éxito.

• Permite el embarazo en parejas con problemas graves de fertilidad. En concreto, la ICSI ofrece la posibilidad de fecundación en casos de factor masculino severo como, por ejemplo, la azoospermia obstructiva.

• Es posible realizar el proceso con óvulos y espermatozoides de donante, permitiendo con ello el embarazo en numerosos casos de infertilidad.

• En general, los posibles efectos secundarios no son graves.

Desventajas de la FIV

No obstante, la FIV conlleva también una serie de inconvenientes que debemos tener en cuenta igualmente:

• La paciente debe autoadministrarse medicación hormonal, lo cual puede dar lugar a complicaciones.

• Requiere intervención quirúrgica bajo anestesia que, aunque es una operación sencilla y de corta duración, no queda totalmente exenta de riesgos.

• Su precio es más elevado que otras técnicas reproductivas como la IA.

Independientemente de hacer una FIV convencional o una ICSI, los inconvenientes son los mismos.

Posibles riesgos

Como hemos visto en el apartado anterior, la estimulación ovárica y la punción folicular que se realizan en el proceso de FIV pueden dar lugar a ciertos riesgos que la paciente debe conocer antes de iniciar el tratamiento. Los comentamos a continuación:

• Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) se produce como consecuencia de la elevada respuesta de la mujer a la medicación de estimulación ovárica. Se produce un aumento del tamaño de los ovarios y la extravasación de fluidos fuera del torrente sanguíneo debido al aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos. En casos extremos, puede llegar a comprometer los sistemas hepático, hematológico, renal y respiratorio.

• Embarazo múltiple si se transfiere un solo embrión, la probabilidad de embarazo múltiple es baja. Sin embargo, si se transfieren dos embriones, existe un 6% de probabilidad de embarazo gemelar y si se transfieren 3, la probabilidad de tener gemelos es del 12% mientras que la de trillizos es del 3%. En cualquier caso, estas tasas dependerán de otros factores como, por ejemplo, la edad materna o el estado del útero.




• Aborto espontáneo cerca del 20% de embarazos logrados por FIV terminan en un aborto natural y la mayoría ocurre en las primeras semanas de embarazo. En cualquier caso, al igual que en el embarazo múltiple, esto dependerá de la edad de la paciente y las condiciones de cada mujer o pareja.

• Embarazo ectópico se trata de un embarazo en el que el embrión ha implantado fuera de la cavidad uterina. Entre un 2% y un 5% de las mujeres que se someten a un tratamiento de FIV pueden sufrir un embarazo ectópico. Esta cifra contrasta con el 1% aproximado de casos en los que este tipo de embarazo se puede dar de forma natural.

Anímate, y solicita tu cita en Gestamos o visítanos a www.gestamos.com.co.

Centro Médico Javeriano Calle 43 Nº 4-26 Consultorio 309 - 310 - 311-312 Ibagué, Colombia Tels: (8)2655176 - 2662700 - 2646288, Cel: +57 3164682971, info@gestamos.com.co .

Recibe asesoría personalizada con nuestros especialistas.

¡Contáctanos!

SUSCRIBETE

Recibe a tu correo las actualizaciones y temas de interés.