Centro Médico Javeriano Calle 43 No 4-26 Consultorio 305-309-310-311-312 Ibagué

+57(8)2655176 - 2662700 - 2668784

La inseminación artificial (IA): ¿Qué es?

Inicio / Temas de Interés

NOTICIA GESTAMOS LABORATORIO COLOMBIA

La inseminación artificial (IA) es una técnica de reproducción asistida sencilla y de bajo coste mediante la cual se introducen espermatozoides de forma no natural en el útero de la mujer. El objetivo es que se produzca la fecundación y conseguir el embarazo.

Se trata de un procedimiento indoloro y mucho menos invasivo que otras técnicas reproductivas como la fecundación in vitro (FIV). En función del origen de la muestra de semen utilizada, distinguimos dos tipos:

• Inseminación artificial homóloga (IAH) o conyugal (IAC), es decir, que se utiliza muestra de la pareja. La probabilidad de embarazo en este caso es cercana al 15-25%.

• Inseminación artificial heteróloga o de donante (IAD), con esperma de banco. La tasa de éxito es del 20-30%.

¿Qué es la inseminación artificial?

La inseminación artificial consiste en depositar en el interior del útero una muestra de semen previamente procesada.

Para llevarla a cabo, el especialista introduce una cánula en la cavidad uterina transvaginalmente y de manera ecoguiada, es decir, controlada por ecografía. Se realiza durante el periodo ovulatorio de la mujer con el objetivo de aumentar las probabilidades de éxito.

La fecundación del óvulo por parte del espermatozoide se produce en las trompas de Falopio, igual que ocurre cuando se consigue el embarazo de manera natural. Las diferencias son el modo en que los espermatozoides son introducidos en el órgano reproductor femenino y que previamente se han seleccionado los mejores espermatozoides de la muestra.




Otra diferencia importante es que, en el proceso de la IA, el momento de la ovulación de la mujer se controla mediante ecografías para hacerla coincidir con la inseminación y aumentar así la probabilidad de éxito.

Además, lo más habitual es que se le administre medicación hormonal a la paciente para estimular el crecimiento folicular, cosa que también aumenta el porcentaje de embarazo.

Por tanto, la probabilidad de embarazo es ligeramente superior a la derivada de las relaciones sexuales, aunque sigue dependiendo fundamentalmente de la capacidad fecundante del espermatozoide y la capacidad de implantación del embrión generado tras la fecundación.

El tratamiento de la IA paso a paso

A continuación, esquematizamos los pasos principales del proceso de la inseminación artificial:

• Estimulación ovárica se administran dosis bajas de hormonas (gonadotropinas) para estimular ligeramente la producción ovárica y se hacen controles periódicos para evaluar el desarrollo folicular.

• Inducción de la ovulación cuando en un control se observa que uno o dos folículos tienen el desarrollo óptimo (18 mm de diámetro), se desencadena la ovulación, generalmente con la hormona hCG, y se programa la inseminación.

• Capacitación del semen es el proceso de preparación de la muestra de semen para que ésta esté concentrada en espermatozoides móviles y no contenga otros tipos celulares ni plasma seminal.

• Inseminación en el momento de la ovulación, se deposita una pequeña muestra de semen (0.5 ml normalmente) en el útero de la mujer a través de una cánula. No se requiere anestesia.

• Apoyo de fase lútea se administra progesterona vía oral o vaginal para facilitar la implantación del embrión en el endometrio y, por tanto, la consecución del embarazo.




Tipos de inseminación artificial

En función del origen del semen empleado distinguimos dos tipos principales:

• Inseminación artificial conyugal (IAC) u homóloga (IAH), con semen de la pareja.

• Inseminación artificial de donante (IAD) o heteróloga.

También podemos clasificar la inseminación artificial en base al lugar exacto del aparato reproductor femenino donde se depositen los espermatozoides:

• Intratubárica en las trompas de Falopio.

• Intracervical en el cérvix o cuello uterino.

• Intravaginal en la vagina, igual que las relaciones sexuales.

• Intrafolicular en el interior del folículo ovárico.

• Intrauterina en la cavidad uterina.

La inseminación artificial intrauterina es la más utilizada debido a que ofrece mejores resultados. Las otras alternativas sólo se emplean en los casos en que no es posible la IA intrauterina. Por tanto, generalmente, cuando hablamos de inseminación artificial hacemos referencia a la intrauterina.




¿Cuándo hacer una inseminación artificial?

La inseminación artificial se aplica en diversos casos con el objetivo de lograr el embarazo. En los casos en que sea posible conseguir la gestación tanto con un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) como con inseminación artificial, la técnica elegida debe ser la menos invasiva, es decir, la inseminación artificial.

Como veremos a continuación, las alteraciones de la fertilidad que pueden ser solucionadas con la inseminación artificial serán diferentes en función del tipo de IA que se utilice.

Indicaciones de la IAC

Los siguientes problemas de fertilidad pueden solucionarse mediante una IAC:

• Esterilidad femenina por factor cervical.

Endometriosis leve o moderada.

• Alteraciones en el ciclo ovulatorio: en los casos de síndrome de ovario poliquístico (SOP), anovulación o problemas en la fase folicular.

• Imposibilidad de depositar el semen en la vagina: eyaculación retrógrada, vaginismo, eyaculación precoz, impotencia sexual.

Factor masculino leve: alteración en los parámetros seminales, aunque no debe ser muy severa, ya que se requiere un mínimo de espermatozoides para poder realizar la IA con probabilidad de éxito.

• Esterilidad de origen desconocido: cuando los análisis previos no muestran ninguna patología determinada, se recomienda empezar con la IA. A pesar de que en un primer momento no se haya diagnosticado una patología, no significa que no exista, sino que no se ha podido diagnosticar con las analíticas realizadas.

• Esterilidad de causa inmunológica: incompatibilidad entre el aparato reproductor femenino y el esperma. Generalmente, se produce por la fabricación de anticuerpos por parte de la mujer que destruyen los espermatozoides. Esta causa no es muy habitual y todavía no se conoce exactamente el mecanismo mediante el cual funciona.

Indicaciones de la IAD

Aunque generalmente se intenta en primer lugar hacer la inseminación artificial con semen del futuro padre, hay ocasiones en las que no es posible y es necesario recurrir a esperma de donante:

• Ausencia de pareja masculina: mujeres solas o parejas lesbianas.

• Enfermedades genéticas del hombre cuya su transmisión a la descendencia no se puede evitar mediante diagnóstico genético preimplantacional (DGP).

• Factor masculino severo: en el caso de que tras varios ciclos de ICSI no se haya conseguido una gestación y las características de la mujer sean favorables a esta técnica.

• Enfermedades de transmisión sexual en el varón: si tras varios lavados no se puede garantizar que no haya virus en el semen, es decir, que hay riesgo de infectar a la pareja.




Requisitos

La inseminación artificial es generalmente la primera técnica reproductiva recomendada cuando una pareja no logra el embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales sin éxito. Sin embargo, para poder realizarla, se necesitan ciertas condiciones.

En caso de no cumplir con los requisitos necesarios, se aplicarán directamente otras técnicas como la FIV.

Los requisitos para realizarla y las condiciones mínimas que determinan que esta técnica tiene posibilidades de lograr el embarazo y, por tanto, tiene sentido realizarla son los siguientes:

• Es necesario descartar el riesgo de una posible infección (hepatitis B o C, VIH, sífilis, etc.) para garantizar que no hay riesgo de contagio a la pareja o al futuro bebé.

• Comprobar la permeabilidad tubárica de la mujer. Mediante diversas técnicas, como la histerosalpingografía (HSG) o la laparoscopia, se puede observar que las trompas de Falopio son funcionales, pues esto es necesario ya que la fecundación tiene lugar en su interior.

• Es necesario que el varón tenga una calidad seminal buena. Se requiere un REM (recuento de espermatozoides móviles) por encima de los 3 millones de espermatozoides móviles progresivos después de la capacitación.

Por último, también hay que contar con el factor de la edad, el cuál influye directamente en las probabilidades de éxito. Edades superiores a 36 años en la mujer empiezan a disminuir las posibilidades de embarazo, por lo que mujeres con 37-38 años o más es recomendable que recurran directamente a la FIV.




Resultados y probabilidad de embarazo

El éxito de la IA viene determinado por muchos factores como la edad de la mujer, el grosor de su endometrio, la calidad del esperma, el tiempo de esterilidad, la causa o indicación de infertilidad…

La eficacia de los resultados varía entre las clínicas. La tasa de embarazo de una mujer menor de 35 años que se realiza un ciclo con el semen de su cónyuge oscila entre el 13 y el 25%. En el caso de semen de donante, esta cifra ronda el 18-29%.

Diversos estudios demuestran que es adecuado realizar inseminaciones seriadas si no se consigue el embarazo. Lo más recomendable es realizar 4 ciclos de inseminación y, si no se logra la gestación, se debe pasar a otra técnica de reproducción asistida como la FIV o la ICSI. La tasa acumulativa de embarazo en estos cuatro ciclos es de 50-60% con semen de la pareja y de 60-70% con semen de donante.

A partir del cuarto intento, las tasas de éxito no mejoran. Por eso, se recomienda cambiar de método para poder lograr el embarazo.

Ventajas y diferencias con la FIV

La principal ventaja de la inseminación artificial es que es una técnica sencilla, ya que no requiere intervención quirúrgica, como ocurre en el caso de la FIV. Además, no es necesaria la anestesia, puesto que el procedimiento no duele.

Otra ventaja importante es el coste. Al ser menos compleja, el precio también disminuye considerablemente en comparación con otros tratamientos que requieren un mayor instrumental o equipo médico.

Por otra parte, el tratamiento que recibe la mujer para la estimulación ovárica es más suave que el administrado para la FIV y eso también supone una reducción del precio.

Otra diferencia con la FIV es que en IA los óvulos empleados serán necesariamente de la futura madre. En la FIV, puesto que la fecundación se produce en el laboratorio, los óvulos pueden ser de una donante en aquellos casos en los que no es posible usar los óvulos propios.

Además, se trata de una técnica de reproducción asistida que se acerca mucho más al proceso natural en comparación con la FIV, pues aunque el semen es depositado artificialmente o con asistencia médica, la fecundación en sí es natural.

En relación al embarazo natural, las principales ventajas son la mejora de la calidad seminal debido a la capacitación espermática y el control exacto de la ovulación, lo que hace que se consiga el embarazo en menos ciclos menstruales.

Problemas, riesgos y efectos secundarios

Aunque cada vez es menor el número de problemas asociados a la inseminación artificial, en ocasiones se pueden producir varias complicaciones como las que presentamos a continuación:

• Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO): se produce por una respuesta excesiva a la medicación hormonal. No obstante, las estimulaciones para las inseminaciones artificiales suelen ser suaves y en todo momento se vigila el desarrollo ovárico mediante ecografía, por lo que el riesgo es bajo.

• Embarazo múltiple: debido a la estimulación de varios folículos se pueden producir gestaciones múltiples, sobre todo en mujeres jóvenes. Sin embargo, las clínicas cada vez se esfuerzan más en evitar esta situación, ya que una gestación múltiple implica muchos más riesgos durante el embarazo y el parto.

• Embarazo ectópico: existe un riesgo de un 4% con inseminación artificial, mientras que en un ciclo natural sería del 0.8%.

• Aborto: se produce principalmente en las primeras semanas de gestación y la tasa es del 20%.

• Infecciones: son muy poco frecuentes gracias a los protocolos de asepsia y esterilidad de las clínicas de reproducción asistida, pero cabe la posibilidad de que ocurran.

En cuanto a los efectos secundarios del proceso, no son graves ni habituales, aunque pueden surgir molestias o malestar debido a la medicación administrada o a la introducción de la cánula, que puede causar un ligero sangrado después de la inseminación artificial.




Anímate, y solicita tu cita en Gestamos o visítanos a www.gestamos.com.co.

Centro Médico Javeriano Calle 43 Nº 4-26 Consultorio 309 - 310 - 311-312 Ibagué, Colombia Tels: (8)2655176 - 2662700 - 2646288, Cel: +57 3164682971, info@gestamos.com.co .

Recibe asesoría personalizada con nuestros especialistas.

¡Contáctanos!

SUSCRIBETE

Recibe a tu correo las actualizaciones y temas de interés.