Tecnología para cuidar tu fertilidad y tu futuro reproductivo
La preservación de gametos (óvulos o espermatozoides) es un procedimiento que permite conservar las células reproductivas mediante congelación para su uso futuro. Su principal objetivo es resguardar la fertilidad, brindando la posibilidad de tener hijos más adelante, incluso cuando las condiciones naturales ya no lo permitan. Este proceso es especialmente importante para personas que desean planificar su maternidad o paternidad, o que se enfrentan a tratamientos o situaciones que podrían afectar su fertilidad.
La preservación se realiza por diversos motivos, entre ellos:
Antes de tratamientos como quimioterapia, radioterapia o cirugías que puedan comprometer la función reproductiva.
Cuando se desea posponer la maternidad o paternidad por razones laborales, académicas o personales.
Cuando se recomienda conservar gametos o embriones como parte de un proceso de reproducción asistida.
En el caso de donantes de semen u óvulos que aportan sus gametos para ayudar a otras personas o parejas a lograr un embarazo.
El proceso inicia con la obtención de la muestra que posteriormente se somete a un análisis de calidad. Una vez verificada su viabilidad, se adicionan crioprotectores que evitan el daño celular durante la congelación. Luego, las muestras se almacenan en tanques de nitrógeno líquido a una temperatura aproximada de -196 °C, donde permanecen estables y seguras durante largos periodos sin alterarse sus características biológicas.
Los gametos pueden conservarse durante varios años sin que su calidad se vea afectada. La vigencia del almacenamiento se establece mediante un contrato de preservación, que define el tiempo de resguardo, las condiciones de renovación y las instrucciones detalladas sobre el destino de las muestras en caso de no uso o vencimiento del contrato.
Los gametos pueden mantenerse congelados de forma indefinida, siempre que se cumplan los controles y renovaciones del contrato de preservación. La duración no afecta su viabilidad.
El paciente puede decidir el destino de sus gametos: continuar con la preservación, descartarlos o donarlos, según las políticas del centro y las disposiciones legales vigentes.
Cualquier persona mayor de edad con capacidad de decisión puede acceder al proceso. En algunos casos médicos específicos, también se puede ofrecer a adolescentes con autorización de sus padres o tutores legales.
Las técnicas actuales de criopreservación son altamente seguras. Aunque puede existir una mínima pérdida celular durante el proceso, la gran mayoría de los gametos mantienen su integridad y funcionalidad tras la descongelación.
En el caso de los hombres, la toma de muestra seminal es sencilla, rápida e indolora. Para mujeres, la obtención de óvulos requiere estimulación ovárica y un procedimiento de aspiración bajo sedación, sin dolor y con rápida recuperación.
Las muestras pueden ser trasladadas a otro banco de gametos autorizado, tanto dentro del país como al exterior, mediante empresas especializadas que garantizan la conservación de la temperatura y la seguridad durante el transporte.
Previo a la congelación, se realiza una evaluación médica y de laboratorio. En hombres incluye análisis seminal y pruebas serológicas; en mujeres, valoración hormonal, ecografía ovárica y exámenes infecciosos.
La obtención y congelación de semen se realiza el mismo día. En el caso de óvulos, el proceso dura entre 10 y 14 días, tiempo que corresponde a la estimulación ovárica y recolección de los ovocitos.