Recomendaciones dietéticas frente a náuseas y vómitos
Las náuseas y los vómitos son molestias frecuentes durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre. Con algunos ajustes en la alimentación y en los hábitos diarios es posible aliviarlas de forma notable y mantener un buen estado de hidratación y nutrición.
¿Qué tipo de alimentos debo evitar?
- Bebidas con gas, irritantes (alcohol o cafeína) o ácidas (jugo de naranja).
- Bebidas calientes: es preferible ingerir los alimentos a temperatura ambiente.
- Aquellos alimentos que le produzcan náuseas o vómitos (exclúyalos temporalmente).
- Alimentos grasos: fritos, salsas, rebozados y empanadas.
- Al inicio, comidas caldosas como sopas, leche o zumos.
- Alimentos fuertes en olor y sabor, bebidas alcohólicas y cigarrillo.
- Alimentos con alto contenido de grasa o sal pero bajos en nutrientes.
- Comidas abundantes. En cambio, tome mucho líquido frío: al menos 2 litros de agua al día.
¿Cómo organizo las comidas?
- Evite tener el estómago vacío: dieta fraccionada con ingesta cada 2 horas, en 5 a 7 tomas pequeñas al día.
- Inicie la tolerancia con alimentos secos: galletas, pan tostado o cereales de desayuno.
- Tome algunas galletas de soda o tostadas antes de levantarse, y un pequeño refrigerio al acostarse.
- Prefiera alimentos suaves, preparados al vapor, hervidos o a la plancha.
- Incluya productos de jengibre y dulces de jengibre.
- Si las náuseas aparecen siempre a la misma hora, cambie los horarios de las comidas.
- Repose después de comer, al menos una hora, sentada o incorporada a 45°.
Recuerde, además
- Coma despacio, masticando bien los alimentos en un ambiente tranquilo.
- Evite cocinar usted misma y no use ropa apretada.
- Mantenga una buena hidratación: beba en muy pequeñas cantidades, a sorbos pequeños o con una cuchara cada 10-15 minutos, a lo largo de todo el día.
Me encuentro un poco mejor: ¿cómo recupero la normalidad en la dieta?
A medida que cesen las náuseas y los vómitos, puede valorar introducir paulatinamente los siguientes alimentos:
- El pan, la pasta, el arroz y la papa, en general, son bien tolerados.
- Las verduras: al principio al vapor o hervidas con aderezos ligeros (un poco de aceite y poca sal). Más adelante incluya ensaladas y verduras crudas, más difíciles de digerir.
- Las frutas: enteras o en zumos. Introduzca al final las más ácidas (naranja, kiwi, mandarina) y las de mayor contenido graso (coco y aguacate).
- Los lácteos: al inicio desnatados y bajos en grasa (por ejemplo, queso fresco). Según mejore la tolerancia, incorpore leche entera, quesos más grasos, yogures enteros y postres lácteos.
- Carnes, pescados y huevos: prefiera carnes y embutidos magros (solomillo de ternera, pollo sin piel, fiambre de pollo o pavo, jamón cocido). Evite los que despiden más olor (huevo cocido, pescado) y los de mayor contenido graso (chorizo, cordero, pescado azul, huevo frito).
- Otras opciones: mantequilla de maní con rebanadas de manzana o apio, nueces, galletas, queso, leche o yogur.
- Priorice alimentos con alto contenido en proteínas y carbohidratos complejos.
- En la medida de lo posible, intente variar la alimentación.